Lo peor que le puedes hacer al cuerpo es bajar de peso, subir nuevamente (aumentándole intereses), bajar y nuevamente volver a subir (como siempre con intereses) ese tipo de dietas pueden producir una disminución en el metabolismo y también enfermedades del corazón y cáncer)
Si jugaron con un yo-yo cuando eran niños, seguramente recuerdan como sube y baja, sube y baja, sube y baja y lo repite una y otra vez. Muchas personas que están “a dieta de manera crónica”, que hacen dieta casi a lo largo de toda su vida, experimentan el mismo movimiento, pero en su peso.
¿Y esto es malo?
¡Es pésimo! Las investigaciones muestran, que poco sobre peso puede dañar menos que épocas de dieta yo –yo, que dificultan el mantener un peso adecuado por un tiempo prolongado, y pueden producir la disminución del ritmo del metabolismo en el cuerpo y disturbios alimenticios y una pésima autoestima. Según algunas investigaciones, los ciclos de grandes cambios en el peso también elevan el riesgo de desarrollar enfermedades al corazón y algunos tipos de cáncer.
¿Por qué es malo? –la explicación fisiológica
Épocas de grandes cambios en el peso son por lo general el resultado de una dieta muy estricta, desde el punto de vista de una disminución de peso rápida o de la utilización de métodos peligrosos para bajar de peso como pastillas y “maquinas milagrosas” de todo tipo.
Nuestro cuerpo tiene tejidos de músculos y tejidos de grasa. Los tejidos de músculos funcionan más desde la perspectiva del metabolismo y por lo tanto el objetivo es mantenerlos e incluso aumentarlos. Los tejidos de grasa funcionan menos desde la perspectiva del metabolismo, es decir, utiliza menos energía. La grasa es el depósito de todas las calorías sobrantes que ingresaron en nuestro cuerpo y no se aprovecharon y de ellos nosotros esperamos deshacernos cuando deseamos adelgazar.
Cuando hacemos una dieta muy baja en calorías pero sin ejercicios, bajamos de peso principalmente por la pérdida de tejidos musculares y líquidos y solo un poco por la pérdida de los tejidos de grasa. Cuando subimos nuevamente de peso (por lo general es con un aumento de “intereses”) aumentamos principalmente la capa de grasa. Así que si evaluamos la constitución del cuerpo del los que hacen dieta yo-yo a lo largo del tiempo, descubriremos que al final del proceso el cuerpo tiene mucha más grasa y mucho menos músculo que antes de su último yo-yo y así continúa sucesivamente.
Si los ciclos de yo-yo se repiten, así mismo el cuerpo necesita cada vez menos calorías para mantener su peso (porque tiene mucho menos tejidos musculares que funcionan desde el punto de vista del metabolismo, y mucho más tejidos de grasas que no funcionan desde el punto de vista del metabolismo, por lo que necesita menos calorías para su funcionamiento diario. ¿Y qué le ocurre a las calorías sobrantes? Que se almacenan como grasa). El resultado, también engordan y también les es más difícil adelgazar en el siguiente intento.
